Villa romana «EL RODEO» en Almedinilla (Córdoba)

En los años 80 con la construcción de la carretera A-339 Estepa-Guadix, se encontraron con la presencia de la villa romana, con un período de ocupación  del siglo III hasta el VII de nuestra era.  Durante los trabajos también se localizó una necrópolis en la que se excavaron 132 enterramientos de inhumación y se recuperaron 176 cadáveres sin caja funeraria y con ajuares simples. Posteriormente, debido al nuevo trazado de la carretera, a unos 20 metros de la villa, se hallan 194 tumbas, 6 hornos cerámicos y 60 silos, conservándose en la actualidad en perfecto estado uno de los hornos. La función principal de la Villa romana El Ruedo fue la actividad económica de explotación agropecuaria trabajada por siervos y esclavos En la Villa se cultivaba la triada mediterránea: vid, olivo y cereales y prueba de ello es el campo de silos, para almacenar el grano, las alberquillas para decantar aceite, y los lagares para el vino, encontrados durante las excavaciones arqueológicas.

El cultivo de los huertos, a partir del regadío de acequias y albercas también fue una actividad importante de El Ruedo, conjuntamente con la ganadería, los alfares para la elaboración de cerámicas y materiales de construcción (ladrillos y tejas), y el trabajo del metal.

La zona residencial es el espacio más rico y lujoso. Es el edificio mejor conservado de la Villa, con pinturas, mosaicos y esculturas. Las habitaciones estaban decoradas con paredes de estuco pintado (imitando las incrustaciones de mármol o crustae, y diferentes arquitecturas) incluso cubrían los techos (con temas florales). Los suelos estaban cubiertos de mosaicos con motivos geométricos y vegetales. Estas habitaciones privadas eran los espacios que la sociedad patriarcal romana reservaba a las mujeres.

La sala del baño poseía un sistema de calefacción constituido por un suelo hueco sostenido por arcos para facilitar la circulación del aire caliente (o vapor de agua) que se generaba en el horno contiguo. El aire caliente circulaba también entre el estuco pintado de las paredes y el muro a partir de una cámara de aire (hoy cubierta de tierra).  Las excavaciones arqueológicas de El Ruedo han documentado una economía basada en la tríada mediterránea (cultivos de cereales, vides y olivos), junto a ganado y huertas. El bosque mediterráneo estaba muy extendido. Enfrente se extendía la zona productiva (cuadras, alberca, dependencias agrícolas y viviendas de esclavos y colonos).

 

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